Amancezco entre gritos
mereciento el granito
helado conocimiento
retengo mis palabras
ella tambien
aunque renuncie
Tiembla su mandibula
se acuerda de la pelicula
una cama insegura
y esos gatos que estornudan
Alimento otra vez
la puerta que me escapa
dejo atrás un candelabro
y un té de hierbas desconocidas
Nuestros relojes viven otros días
los minutos de oro
la gloria solo eterna
encubría los gritos
y solo mi tiempo entendía
Para ella eran solo ficciones
No hay comentarios:
Publicar un comentario