La mañana nos escapa a ambos
tan quietos, en nuestro adentro
tan silenciosos
Viendo que ante todo
se encuentran, nuestros fantasmas
situados a metros de distancia
nos asustamos de nosotros mismos
El aroma en el aire
enciende el deseo
como si fuera mágico
Se llena de deseos
se unen los cuerpos amados
la mañana, se olvida de su vida
inconsciente, yacen las horas
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